NAVAS DE TOLOSA

foro de reunion para recrear la batalla y entorno de las Navas de Tolosa.
 
ÍndiceCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse

Comparte | 
 

 LAS NAVAS...según los musulmanes

Ir abajo 
AutorMensaje
Ferrolobo

avatar

Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 01/09/2009
Localización : Teruel Frontera

MensajeTema: LAS NAVAS...según los musulmanes   Mar Sep 01, 2009 2:26 am

Ni quito, ni pongo rey
Pero ellós, los hispanomusulmanes, con todo el respeto del mundo que me merecen, también tuvieron su versión.
O sus versiones....
Esta una de ellas



LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA SEGUN LOS MUSULMANES

La batalla de las Navas de Tolosa (Jaén) en 1212 supuso la entrada de los cristianos en el corazón de Al-Andalus conquistando poco después todo el valle del Guadalquivir.

La victoria de los cristianos aliados (castellanos, navarros, aragoneses y franceses) contribuiría al derrumbe del imperio almohade y a la rebelión de los andaluces para liberarse de ellos con lo que la desunión musulmana facilitaría aún más la conquista castellana.

El ejército cristiano de unos 70.000 hombres comandado por Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón, Sancho VII de Navarra (faltaba el rey de León), y los obispos de Narbona, Burdeos y Nantes con numerosos caballeros franceses partió el 20 de junio de Toledo entrando en Malagón, villa que arrasaron pasando a cuchillo a la guarnición ante el desagrado de los castellanos, y poco después en Calatrava que se rinde tras corto sitio y abandonar sus habitantes la plaza lo que provoca la retirada de los obispos de Burdeos y Nantes no conformes con sus aliados más propensos a la conquista por pacto que por la fuerza.

El 14 de julio se pasa Sierra Morena por el puerto del Muradal y dos días después, el 16, se produce en los llanos de las Navas de la Losa o de Tolosa la gran batalla. Los almohades que cuentas en sus filas con tropas andaluzas poco propicias a defender a sus opresores, árabes y cábilas bereberes están mandadas por Muhammad al Nasir (Miramamolín). A continuación el cronista Ibn Abi Zar narra la batalla desde el punto de vista musulmán:

"Al oír Alfonso que Al-Nasir había tomado a Salvatierra, se dirigió contra él con todos los reyes cristianos que le acompañaban y con sus ejércitos. Al saberlo Al-Nasir, le salió al encuentro con las tropas musulmanas: avistáronse los combatientes en el sitio llamado Hisn al'Iqab, (Castillo de la Cuesta, hoy Castro Ferral); allí se dio la batalla. Se plantó la tienda roja, dispuesta para el combate en la cumbre de una colina, Al-Nasir vino a ocuparla y se sentó sobre su escudo con el caballo al lado; los negros rodearon la tienda por todas partes con armas y pertrechos. La zaga, con las banderas y tambores, se puso delante de la guardia negra con el visir Abu Said ben Djami. Se dirigió contra ellos el ejército cristiano. en filas, como nubes de langostas; los voluntarios les salieron al encuentro y cargaron sobre ellos en número de 160.000, pero desaparecieron entre las filas de los cristianos, quienes los cubrieron y combatieron terriblemente. Los musulmanes resistieron heroicos, todos los voluntarios murieron mártires, sin dejar uno; las tropas almohades, árabes y andaluzas los miraban sin moverse. Cuando los cristianos acabaron con los voluntarios, cargaron sobre los almohades y sobre los árabes con inaudito empuje; mas al entablarse el combate huyeron los caídes andaluces con sus tropas por el odio que había dirigido Ibn Djimi al despedirlos.

Cuando los almohades, los árabes y los cábilas bereberes vieron que los voluntarios habían sido exterminados, que los andaluces huían, que el combate arreciaba contra los que quedaban, y que cada vez los cristianos eran más numerosos, se desbandaron y abandonaron a Al-Nasir. Los infieles los persiguieron espada en mano, hasta llegar al círculo de negros y guardias que rodeaban a Al-Nasir; pero los encontraron que formaban como un sólido muro, y no pudieron abrir brecha; entonces volvieron las grupas de sus caballos acorazados contra las lanzas de los negros, dirigidas contra ellos, y entraron en sus filas.

Al-Nasir seguía sentado sobre su escudo, delante de su tienda, y decía "Dios dijo la verdad y el demonio mintió", sin moverse de su sitio, hasta que llegaron los cristianos junto a él. Murieron a su alrededor más de 10.000 de los que formaban su guardia; un árabe entonces, montado en una yegua, llegóse a él y le dijo: "Hasta cuándo vas a seguir sentado?, ¿Oh, Príncipe de los Creyentes!, se ha realizado el juicio de Dios, se ha cumplido su voluntad y han perecido los musulmanes." Entonces se levantó para montar el veloz corcel que tenía al lado; pero el árabe, descabalgando de su yegua le dijo: "Monta en ésta que es de pura sangra y no sufre ignominia, quizás Dios te salve con ella, porque en tu salvación está nuestro bien." Montó Al-Nasir en la yegua, y el árabe en su caballo le precedía, rodeados ambos por un fuerte destacamento de negros, a cuyos alcances iban los cristianos. El degüello de musulmanes duró hasta la noche, y las espadas de los infieles se cebaron en ellos y los exterminaron completamente, tanto que no se salvó uno de mil. Los heraldos de Alfonso gritaban: "Matad y no apresad, el que traiga un prisionero será muerto con él". Así que no hizo el enemigo un solo cautivo este día.

Fue esta terrible calamidad el lunes 15 de safar del 609 (16 de julio de 1212), comenzó a decaer el poder de los musulmanes en al-Andalus, desde esta derrota, y no alcanzaron ya victorias sus banderas; el enemigo se extendió por ella y se apoderó de sus castillos y de la mayoría de sus tierras, y aún no hubiera llegado a conquistarla toda, si Dios no le hubiese concedido el socorro del emir de los musulmanes Abu Yusuf ben Abd al-Haqq, que restauró sus ruinas, reedificó sus alminares y devastó en sus expediciones el país de los infieles.

De vuelta de Hisn al-Iqab fue Alfonso contra la ciudad de Ubeda, y la ganó a los musulmanes por asalto, matando a sus habitantes, grandes y pequeños, y así siguió conquistando al-Andalus, ciudad tras ciudad, hasta apoderarse de todas las capitales, no quedando en manos de los musulmanes sino muy poco poder. Sólo le impidió apoderarse de este resto de botín la protección divina por medio de la dinastía de los benimerines. Dícese que todos los reyes cristianos que asisitieron a la batalla de Hisn al-Iqab, y que entraron en Ubeda, no hubo uno que no muriese aquel año."

Ibn Abi Zar, Rawd al-quirtas, ed. de A. Huici Miranda, Valencia 1964. Recogido por Cristina Segura.

FUENTE
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.almogavares.net
Caballero de Acebedo
Regente
Regente
avatar

Cantidad de envíos : 198
Fecha de inscripción : 30/08/2009
Edad : 41
Localización : tudelade duero

MensajeTema: Re: LAS NAVAS...según los musulmanes   Mar Sep 01, 2009 3:29 am

Un amigo mio decia,,, que para intentar adivinar la verdad de algo, tienes que escuchar versiones diferentes y despues dilucidar cada una. no hay bien sin mal y el que diga lo contrario miente.

pero la verdad en este caso es escrita y hace muchos siglos atras, espero que esa verdad, no se exagerase por el camino ni se contaminase a los ojos de cada contrincante.

Es una buena forma de ver los dos puntos de vista de los bandos, buena aportacion amigo:)
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.caballerosdelduero.com
 
LAS NAVAS...según los musulmanes
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Argentina según los porteños...
» Callejero Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias (Madrid)
» Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa (Jaén)
» Mi nuevo ficus retusa 5 años según la tienda

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
NAVAS DE TOLOSA :: HISTORIA DE LAS NAVAS DE TOLOSA :: CULTURA Y VIDA MUSULMANA-
Cambiar a: